Tiene 19 años y desde hace una semana recibe mensajes y llamadas a su teléfono móvil. Aunque pensó que se trataba de una broma, con el correr de los días se dio cuenta de que estaba siendo acosada y perseguida por un desconocido, que vigila sus movimientos durante las 24 horas.
Evelyn Monío vive en Villa Tesei, Buenos Aires, y transita por momentos de angustia y zozobra debido a acoso virtual del que es víctima. "Hola, no me vas a ignorar como siempre, me ignorás porque desconocés mi número, no importa princesa, ya te conozco lo suficiente", fueron los primeros mensajes que recibió desde un número, hasta ese momento, desconocido.
En la madrugada la situación se puso peor. "Estoy afuera, hace frío, ¿no me abrís?", fue el escalofriante texto que la dejó verdaderamente asustada.
Paralizada por el miedo, decidió cambiar sus movimientos para no quedarse sola en su casa y salir siempre acompañada, salvo cuando debe ir a trabajar.
La denuncia fue radicada en la Fiscalía N° 3, el pasado jueves 4 de mayo, aseguró BigBangNews, y sostiene que la joven sufre a diario acoso diario por Whatsapp y por mensajes de texto. A pesar de aportar las pruebas, le dijeron que la actuación del hombre no era un delito.
En medio de la desesperación decidió compartir las capturas de pantalla con los mensajes de acoso en su cuenta de Facebook. "Sé todo de vos, quién te va a buscar y quién no, sé con quién hablás, con quién no, quién te va a buscar, toda tu ropa, conozco hasta tus perfumes. Sos mía en mis sueños y en mi realidad, lo vas a ser, no te descuides que vas a ser mía", le dijo el desconocido.
Decidida a enfrentarlo, Evelyn le respondió y le preguntó cómo la conoció, para ver sí podía conseguir información extra del acosador. "Un día saliste de tu casa, fuiste a cargar crédito al kiosco que está en la esquina, yo compraba chicles. Te conocí en la calle, te vi en la plaza con tu ex novio, de ahí no te pude sacar de mi cabeza, yo sé que cruzamos miradas y que me viste y siempre me ignoraste”, fue la sorpresiva respuesta que recibió la joven.
Desconcertada, la adolescente espera que el asedio se termine con su denuncia pública ya que desde la Justicia poco pueden hacer para ayudarla.